Nuestro sistema alimenticio actual está destruyendo el medio ambiente

Ya lo vienen advirtiendo los científicos desde hace décadas: nuestro sistema alimenticio actual está destruyendo el medio ambiente.

En la actualidad, la alimentación predominante en el mundo se basa en alimentos de origen animal y en una agricultura industrial intensiva. Tanto la producción de alimentos de procedencia animal, como este tipo de agricultura industrial, con gran cantidad de pesticidas, transgénicos y otros tóxicos, son altamente contaminantes y están destruyendo nuestro medio ambiente.

Según expertos como Rob Bailey, director de Investigación, Energía, Ambiente y Recursos de la Chatham House, Instituto Real de Asuntos Internacionales, con sede en Londres:

«Unas tres cuartas partes de los campos de cultivo del mundo se usan para la producción ganadera y la biodiversidad lo paga caro. ¿Cuál es la mayor causa de destrucción de hábitats?: El sector ganadero».

La ganadería industrial está destruyendo el medio ambiente

La ganadería intensiva produce una gran deforestación a nivel mundial. Grandes bosques y selvas del mundo se deforestan cada día para crear campos de cultivo para el ganado. Muchos de los incendios que ocurren cada año en todos los países del mundo son provocados por esta razón. Se calcula, por ejemplo, que el 70% de la deforestación de América latina se ha transformado en pastos para el ganado. Literalmente estamos destruyendo el Amazonas y otras muchas selvas y bosques del mundo para producir carne.

Se estima que cada año se destruye en el mundo una superficie de 200.000 km2 de selva tropical, con la consiguiente extinción de gran cantidad de especies. Esto ya lo dijo el economista y asesor de Al Gore durante la administración de Bill Clinton, Jeremy Rifkin:

«Estamos destruyendo el Amazonas para producir carne. La carne vacuna y los lácteos calientan el planeta».

La agricultura industrial intensiva también está destruyendo el medio ambiente

El sistema para producir alimentos vegetales también debe cambiar. La agricultura industrial intensiva actual utiliza grandes extensiones de tierra para cultivar una única especie. Además, no se respetan los ciclos y descansos necesarios de la tierra, y se utilizan gran cantidad de pesticidas y fertilizantes químicos. Todo esto, unido al uso de transgénicos, está destruyendo nuestro medio ambiente, incluyendo multitud de especies de animales e insectos necesarios para el ecosistema.

Por otra parte, está documentado el hecho de que el contenido de nutrientes de gran parte de la tierra cultivada en el mundo, ha descendido en un 80% aproximadamente. Esto tiene mucho que ver con estas prácticas industriales muy poco respetuosas con la naturaleza, y con otros seres vivos que tienen funciones necesarias en el equilibrio del ecosistema.

Es ya un hecho documentado, contrastado y advertido por numerosos científicos: nuestro sistema alimenticio actual está destruyendo el medio ambiente.

El sistema alimenticio actual contamina más que todos los medios de trasporte juntos

Según la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la emisión de gases de efecto invernadero de la ganadería mundial, es muy superior a la de todos los medios de transporte juntos. Si hablamos de cifras, la ganadería mundial es responsable de la emisión de más de 7.000 millones de toneladas de CO2 al año, además de gas metano y ácidos nítricos, tres de los gases más perjudiciales para el medio ambiente en la actualidad. Y esta cifra va en aumento.

Nuestro sistema alimenticio actual produce más CO2 que todos los medios de transporte juntos
Foto de Callum Shaw obtenida de Unsplash

También la ganadería mundial es responsable de la contaminación de ríos, aguas subterráneas, lagos y mares.

En un estudio de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), realizado en 2014, se descubrió que el agua de ocho de las catorce fuentes naturales analizadas de diferentes provincias españolas, estaba contaminada. Se encontró contaminación con salmonella, restos fecales y microorganismos que pueden originar enfermedades, debido probablemente a infiltraciones de desechos del ganado. Además, la industria de productos de origen animal también contamina mares y océanos, lo que potencia la pérdida de la biodiversidad en los ecosistemas marinos. Se sabe ya, por ejemplo, que la ganadería es la principal fuente terrestre de contaminación de fósforo y nitrógeno en el mar del sur de China. Tal y como informó la propia ONU:

«El ganado es uno de los principales responsables de los problemas medioambientales de hoy día. Hace falta una acción urgente para hacer frente a esta situación».

La ganadería requiere una gran cantidad de recursos

Para producir alimentos de origen animal se necesita una gran cantidad de recursos naturales, que podrían destinarse al consumo humano directo, o a la conservación del medio natural, que tanto necesitamos. En este sentido, se estima que para producir un kilogramo de carne de vacuno se requieren unos 20.000 litros de agua, 50 m2 de campo y unos 15 kg. de cereales. Además, se contamina lo mismo que conduciendo un coche durante unos 200 km. Y todo esto, cuando los animales consumen, de media, seis veces más proteínas de las que producen.

La producción de carne, por ejemplo, es una de las grandes causas del consumo excesivo de agua en el mundo. Se estima que el 25% de los ríos del mundo no llegan al océano porque se utiliza su agua para producir pienso animal. Según advirtió la propia FAO:

«La actividad ganadera figura entre los sectores más perjudiciales para los cada día más escasos recursos hídricos…»

Nuestro sistema alimenticio actual está basado en un elevado consumo de derivados del petróleo

El sistema de alimentación actual también requiere de un gran consumo de derivados del petróleo como fertilizantes, pesticidas, plásticos, gasolinas y otros combustibles. Por poner un ejemplo, una granja normal requiere, de media, unos 150.000 litros de gasóleo al año.

Toda la maquinaria, el transporte de alimentos a grandes distancias y el uso masivo de pesticidas y fertilizantes químicos derivados del petróleo, hace que nuestro sistema actual de alimentación dependa de la industria del petróleo. Y esto no es así por casualidad. Grandes empresas petroleras como Shell o Repsol producen y comercializan fertilizantes agrícolas.

La explotación y uso del petróleo es otro de los grandes causantes de contaminación y problemas medioambientales en todo el planeta. No solo están relacionados con la contaminación del aire, de los mares, océanos, ríos, acuíferos subterráneos y campos, sino también con ciertos seísmos y movimientos de tierra.

El cambio es necesario si queremos seguir viviendo en este planeta

Rana y mariposa conviviendo en armonía

El cambio hacia una nutrición más vegetariana o vegana, basada en plantas y alimentos vegetales, reduciría hasta un 73% las emisiones contaminantes. Por otra parte, ahorraría 1.000.000 de litros de agua por persona al año. Además, se liberarían grandes superficies de tierra, y se protegerían muchos de los ecosistemas y especies que hoy en día están extinguiéndose o en peligro de extinción.

Además de contribuir al deterioro de nuestra salud, potenciar el hambre en el mundo y las desigualdades sociales, y el sufrimiento y muerte de miles de millones de animales cada año, nuestro sistema alimenticio actual está destruyendo el medio ambiente.

Como advirtió Albert Einstein:

«No hay nada que garantice tanto la supervivencia de la especie humana como una evolución hacia una dieta vegetariana».

Un cambio en la agricultura es también necesario ya

En la agricultura industrial intensiva actual se requieren enormes extensiones de tierra para cultivar una única especie. Además, no se respetan los descansos y las rotaciones que la tierra necesita para recuperarse y ofrecer todos los nutrientes que necesitamos. Esto provoca que la tierra tenga cada vez menos nutrientes, y la necesidad de utilizar una gran cantidad de fertilizantes químicos, además de numerosos pesticidas para tratar las diferentes plagas. Según algunos expertos, los nutrientes en estas tierras de cultivo han descendido en un 80% desde que empezó a utilizarse el sistema de agricultura industrial intensiva.

Una nueva forma de cultivar los alimentos

Ciertas granjas en todo el mundo han demostrado que se puede obtener una mayor producción, requiriendo menos tierras, menos combustibles y menos pesticidas y fertilizantes químicos. Todo esto, respetando el equilibrio natural y el ecosistema. Cultivando una gran variedad de vegetales en espacios más reducidos. Esto ha demostrado ser posible, con menos gastos, menos trabajo y produciendo más. Sin embargo, este sistema no está aún muy extendido, debido en gran parte a los fuertes intereses que hay detrás de una agricultura industrial intensiva basada en el petróleo.

Un cambio en nuestra manera de producir los alimentos y en nuestra alimentación es necesario. Nuestro sistema alimenticio actual está destruyendo el medio ambiente que necesitamos para vivir. Y esto es algo que vienen advirtiendo numerosos científicos y expertos desde hace años. Si queremos seguir viviendo en este maravilloso paraíso único, que es la Tierra, estos cambios son ya una necesidad urgente.

Así que, después de todo esto, quizás una pregunta adecuada sería:

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