¿Son mejores los alimentos ecológicos?

¿Son mejores los alimentos ecológicos?

Muchas personas se preguntan si realmente son mejores los alimentos ecológicos o si solo es una estrategia de marketing. Y es que estos alimentos suelen ser bastante más caros que los «normales».

Un alimento ecológico es un alimento que no ha sido modificado genéticamente y en cuya producción no se han utilizado pesticidas ni fertilizantes químicos. Tanto los pesticidas químicos como los alimentos transgénicos ponen en grave peligro nuestra salud y nuestro ecosistema. Los alimentos transgénicos y el uso masivo de pesticidas químicos en todo el mundo han creado, y continúan creando, auténticos desastres en nuestra salud y en el ecosistema. Son responsables del deterioro de la salud de millones de personas y de la muerte de cientos de miles de personas al año en el mundo. Podrás leer una investigación al respecto más adelante en este artículo.

Los numerosos riesgos para nuestra salud y para el medio ambiente de los alimentos transgénicos y del uso de pesticidas químicos, han sido documentados y contrastados en multitud de investigaciones y estudios científicos.

¿De dónde proviene el interés por el uso masivo de pesticidas y alimentos transgénicos?

En los años 60-70, los Rockefeller promovieron la llamada «Revolución Verde«, que se publicitó como un impulso para acabar con el hambre en el mundo. Todo esto, a través de una agricultura industrial intensiva basada en monocultivos y en el petróleo. Sin embargo, y después de varias décadas, los efectos de este tipo de agricultura han sido desastrosos. Esta agricultura industrial intensiva ha acabado con gran parte de la biodiversidad y provoca serios problemas de salud en todo el mundo.

Lo monocultivos, como ya se ha descubierto, son más propensos a las enfermedades y plagas, por lo que requieren de una gran cantidad de pesticidas químicos. Además, este tipo de cultivos no respeta los ciclos naturales de la tierra ni la biodiversidad . Esto requiere de una gran cantidad de recursos, trabajo, maquinaria, combustibles y pesticidas químicos. Todo esto beneficia enormemente a ciertas compañías agroquímicas y petrolíferas, pero nos perjudica enormemente a todos.

Según Gilles-Éric Séralini, experto en transgénicos de la Comisión Europea y catedrático de biologóa molecular:

«Las ocho mayores compañías farmacéuticas son las ocho mayores compañías de pesticidas y de OGM (transgénicos). Los transgénicos son tóxicos para la salud humana».

La «revolución verde» nunca cumplió sus promesas

La «Revolución Verde«nunca acabó con el hambre, sino que provocó justamente lo contrario.

Las compañías químico-farmacéuticas modifican genéticamente ciertas plantas para que sean resistentes a sus pesticidas químicos. En otros casos crean plantas por manipulación genética que fabrican sus propios insecticidas de forma interna. Esto tiene efectos muy perjudiciales en nuestros intestinos y en nuestra salud.

Así, estas compañías registran patentes de las plantas a través de los organismos genéticamente modificados (OGM). Cada vez que un agricultor cultiva estas semillas modificadas genéticamente tiene que pagar a estas empresas. Además, no puede guardar semillas de un año para otro. Este sistema de agricultura basada en transgénicos y en el petróleo es muy perjudicial para la salud y el medio ambiente, además de un abuso para los agricultores.

La agricultura industrial intensiva provoca hambre y pobreza, además de graves problemas de salud, sobre todo a propios agricultores.

¿Cómo nos afectan los pesticidas y transgénicos?

La OCU, Organización de Consumidores y Usuarios, realizó un estudio en el año 2014 en frutas y verduras de diferentes mercados y comercios de Madrid, España. Encontraron hasta 10 tipos diferentes de pesticidas químicos (herbicidas, fungicidas, insecticidas…) en una misma pieza. La mayor parte de las piezas estudiadas tenían 2 o más pesticidas y encontraron 52 tipos.

Estas sustancias químicas están relacionadas con problemas en el desarrollo, el cáncer, problemas intestinales, debilitamiento del sistema inmunológico, infertilidad, problemas en el embarazo, deformaciones en bebés, autismo, T.D.A., y esquizofrenia, entre otros.

Según la doctora Natasha Campbell-McBride, máster en neurología y en nutrición, las personas con autismo, TDA, dislexia y otras patologías cada vez más comunes, reaccionan a los pesticidas y otros químicos que se encuentran en las verduras no orgánicas. Estos y otros problemas de salud están muy relacionados con trastornos intestinales, como ya ha descubierto la verdadera ciencia.

«Hay una cuestión importante que resaltar: las verduras orgánicas son mejores que las no orgánicas. He tenido pacientes con diarrea persistente por comer ciertas verduras en particular, y que no mejoraron hasta que cambiaron a las orgánicas»

Dra. Natasha Campbell-McBride

Los efectos de los pesticidas químicos en la salud humana son muy variados. Las mujeres embarazadas y los niños deberían protegerse especialmente del consumo y la exposición a estos tóxicos.

Tal y como declaró Andrés Carrasco, director de laboratorio molecular del Conicet y la Facultad de Medicina de Buenos Aires:

«Nuestra investigación indicó que concentraciones ínfimas de glifosato (herbicida) respecto de las usadas en la agricultura, son capaces de producir efectos negativos en la morfología del embrión humano».

Los pesticidas provocan la muerte de 200.00 personas al año según un informe de dos expertos de la ONU

Según un informe de Hilal Elver y Baskut Tuncak, dos de los mejores expertos en productos tóxicos y derechos humanos en materia de alimentación de la ONU, los pesticidas son responsables de 200.000 muertes cada año por intoxicación aguda:

«La exposición a pesticidas puede tener graves impactos en el disfrute de los derechos humanos, en particular el derecho a una alimentación adecuada, así como el derecho a la salud«.

«El método más efectivo a largo plazo para reducir la exposición a estos químicos tóxicos es alejarse de la agricultura industrial. En palabras del Director General de la FAO, hemos llegado a un punto de inflexión en agricultura. El modelo agrícola dominante de hoy es muy problemático, no solo debido al daño causado por los pesticidas, sino también a sus efectos sobre el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y a su incapacidad para garantizar la soberanía alimentaria».

Además de provocar más de 200.000 muertes por intoxicación aguda, sobre todo en países en desarrollo, el estudio relaciona los pesticidas químicos con diferentes enfermedades y problemas de salud. Entre ellos cita al cáncer, Alzheimer, Parkinson, alteraciones hormonales, trastornos del desarrollo y esterilidad.

Conclusiones de este estudio

Como resaltan en este importante estudio, es posible producir alimentos más saludables sin productos químicos tóxicos, o con un uso mínimo de ellos. Alimentos ricos en nutrientes, con mayores rendimientos a largo plazo, sin contaminar y agotar los recursos ambientales. La solución, según los autores, requiere un enfoque holístico del derecho a una alimentación adecuada. Y esto incluye la eliminación gradual de los peligrosos pesticidas y la aplicación de una regulación efectiva basada en un enfoque de derechos humanos. Todo esto junto con una transición hacia prácticas agrícolas sostenibles que tengan en cuenta los desafíos de la escasez de recursos y el cambio climático.

Para todo ello, y según este informe, los estados deberán:

  • Desarrollar planes de acción nacionales integrales que incluyan incentivos para respaldar alternativas a los pesticidas peligrosos, así como iniciar objetivos de reducción medibles con límites de tiempo.
  • Ofrecer incentivos para alimentos producidos orgánicamente a través de subsidios y asistencia técnica y financiera, así como mediante el uso de la contratación pública.
  • Eliminar los subsidios a los pesticidas y en su lugar iniciar los impuestos a los pesticidas, importar aranceles y tarifas por uso de pesticidas. Los estados deben informar al público en general sobre el impacto adverso de los pesticidas en la salud humana y el daño ambiental, así como la organización de capacitación de programas de agroecología. Las normas de los derechos humanos requieren que los Estados protejan a los grupos vulnerables, como los trabajadores, comunidades agrícolas, niños y mujeres embarazadas de los impactos de los pesticidas.

La agricultura industrial intensiva y la B-12

La agricultura industrial intensiva ha producido un gran descenso en el contenido de nutrientes y microorganismos necesarios en los alimentos. Y esta es una de las causas de diversas carencias nutricionales extendidas por el mundo, entre ellas la de vitamina B-12.

El sistema de agricultura predominante, basado en el uso de pesticidas químicos, transgénicos y monocultivos, acaba con gran parte de los insectos y bacterias beneficiosas. Los alimentos que crecen en este tipo de cultivos contienen sustancias químicas muy peligrosas para nuestra salud y el medio ambiente. Además, contienen cada vez una menor cantidad de nutrientes y probióticos (bacterias beneficiosas) que necesitamos.

Según diversos expertos, la vitamina B-12 se sintetiza en bacterias presentes en nuestros intestinos y en alimentos vegetales ecológicos frescos y vivos (en crudo). El íleon, parte final del intestino delgado, produce y absorbe la mayor parte de la vitamina B-12 del cuerpo. Por lo tanto, una clave fundamental para tener unos niveles adecuados de vitamina B-12 es poblando y cuidando de estas bacterias en nuestros intestinos.

Las frutas y verduras frescas de cultivos ecológicos y los brotes de germinados hechos en casa son dos de las mejores opciones para regenerar nuestros intestinos de bacterias necesarias y beneficiosas. En caso de tener síntomas de carencias, se recomienda tomar un suplemento de calidad de vitamina B-12 en forma de metilcobalamina y adenosilcobalamina. No se recomienda en forma de cianocobalamina. La vitamina B-12 en forma de cianocobalamina requiere más trabajo para ser adecuadamente asimilada por el cuerpo, según algunos expertos.

La agricultura industrial intensiva potencia el hambre en los países en desarrollo

El sistema de agricultura predominante en la actualidad se basa en monocultivos de unos pocos alimentos y una gran cantidad de transgénicos y pesticidas químicos. Este sistema requiere de una gran cantidad de recursos, es poco productivo y muy contaminante. Además, no puede abastecer las demandas alimenticias y potencia la pobreza y el hambre en los países en desarrollo. Esto es algo que han advertido ya numerosos científicos.

Según afirmó la nutricionista y máster de Condicionantes Genéticos, Nutricionales y Ambientales en el Desarrollo, Lucía Redondo:

«El sistema actual de alimentación es insostenible. La producción intensiva, los monocultivos, el uso de agroquímicos, los transgénicos y un largo etcétera constituyen un modelo de alimentación que controlan unas pocas multinacionales, a costa de generar cada vez más pobreza, más enfermedades y mayor deterioro del planeta».

Y no es la única. Gilles-Éric Séralini, catedrático de biología molecular y experto en transgénicos de la Comisión Europea declaró:

«Hay 30.000 plantas conocidas y comestibles en el planeta y solo nos alimentamos de 4 (trigo, arroz, soja y maíz). La forma de alimentar a más gente es diversificar los cultivos y comer menos carne«.

La agricultura industrial y la pérdida de biodiversidad

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Los pesticidas acaban con insectos necesarios como las abejas

El sistema de agricultura predominante en la actualidad es un sistema basado en el petróleo y en la destrucción de la biodiversidad y de los ecosistemas.

Como ya han advertido numerosos científicos, la agricultura industrial intensiva está destruyendo los ecosistemas y la biodiversidad. Este es un sistema basado en monocultivos y en el uso de grandes cantidades de derivados del petróleo: herbicidas, insecticidas, plaguicidas, fertilizantes químicos, combustibles, plásticos… No es casualidad que grandes compañías petroleras como Repsol o Shell produzcan fertilizantes agrícolas.

La extracción y el uso del petróleo provoca desastres naturales en todo el mundo. Estas prácticas contaminan la tierra, el agua y el aire, además de provocar seísmos y movimientos de tierras. Nuestro sistema de agricultura actual utiliza grandes cantidades de derivados del petróleo, y no es así por casualidad.

Los monocultivos, transgénicos y los pesticidas acaban con poblaciones de aves, insectos como las abejas, árboles y plantas necesarias para el equilibrio del ecosistema. Además, contaminan acuíferos subterráneos, tierras y fuentes naturales de las que bebemos. Se han encontrado pesticidas y otras sustancias químicas en fuentes naturales y en el agua del grifo.

El sistema de agricultura actual está acabando con selvas, animales, plantas e insectos necesarios. La pérdida de biodiversidad es uno de los mayores problemas mundiales a día de hoy.

LA SOLUCIÓN

La verdadera ciencia ya ha demostrado que la agricultura industrial intensiva, basada en monocultivos y en el uso de pesticidas químicos y transgénicos amenaza con destruir todo el ecosistema y nuestra salud. Además, se ha descubierto que los cultivos ecológicos que respetan los ciclos de la tierra ofrecen una mayor productividad con un menor consumo de recursos. Tal y como afirmó la doctora Mae-Wan Ho, bioquímica y genetista:

«Los numerosos éxitos de la agricultura ecológica ya no se pueden poner en duda; más rendimiento, más materia orgánica y absorción de carbono por el suelo, suelos más fértiles, mayor capacidad de retención de agua, promueven la salud, más resistentes a inundaciones, un uso más racional de la energía, y por lo tanto menos CO2 lanzado a la atmósfera».

Los alimentos ecológicos contienen una mayor cantidad de antioxidantes, minerales, vitaminas y microorganismos beneficiosos

Según un estudio del proyecto QLF (Quality Low Input Food) realizado durante 4 años por investigadores de 15 países, financiado por la Unión Europea:

«Los alimentos producidos ecológicamente contienen una mayor concentración de antioxidantes y un mayor contenido de minerales y vitaminas».

Según este estudio financiado por la Unión Europea, las frutas y verduras ecológicas presentaron un contenido en antioxidantes hasta un 40% superior.

Como ya ha confirmado la ciencia, los alimentos que provienen de una agricultura orgánica contienen una mayor cantidad de nutrientes y microorganismos necesarios y beneficiosos (probióticos). Además, una nueva forma de cultivar y alimentarnos, más saludable, sostenible, eficiente y respetuosa con la naturaleza es ya posible y necesaria.

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